La inminente llegada de Cristina Kirchner a la presidencia del Partido Justicialista nacional, tras el revés judicial que ayer sufrió el opositor Ricardo Quintela, tuvo su efecto inmediato en el armado del peronismo chubutense de cara a las legislativas del año que viene.
El senador Carlos Linares, quien próximamente asumirá como consejero, dijo que la reaparición de Cristina en el centro de la escena, «es un mensaje esperanzador» con vistas a los desafíos por venir en el país y en la provincia.
Así, Linares planteó que el justicialismo chubutense tiene que empezar a definir un «mensaje claro» como oposición al gobierno de Ignacio Torres, que es el lugar en el que los chubutenses lo ubicaron en los últimos comicios en que fueron derrotados.
«Vamos a ser oposición acompañando lo que haya que acompañar y en lo que no, ofrecer una propuesta», comentó Linares por FM EL CHUBUT que mantiene un diálogo fluido con Torres cada uno desde el rol que le toca desempeñar.
El senador dejó entrever que Chubut se juega mucho más que dos bancas en Diputados, sino que están en disputa dos modelos de país y la provincia no puede estar ajena en esa discusión.
Y entendió que -con lo que está en juego- los legisladores no pueden tener posiciones ambiguas. «Los diputados de Chubut que mandemos a Buenos Aires no pueden tener un mensaje en la provincia y otro al momento de votar», disparó.
EL ROL DE CRISTINA
El exintendente comodorense confió en que Cristina Kirchner va a marcar una hoja de ruta para consolidar una «oposición» al gobierno de Javier Milei con el que se mostró en las antípodas.
Linares no le esquivó a dar una opinión certera sobre las divisiones internas que sobrevinieron al radicalismo frente a las medidas del gobierno de Javier Milei. Disparó que hay «un doble mensaje» de los radicales que, por un lado, salen a responderle a Milei por sus ataques contra Raúl Alfonsín, «pero después acompañan las políticas de este gobierno nacional».
Linares planteó sin reparos que, a su entender, «Milei está destruyendo todo, no considera los partidos como una herramienta de la democracia, y si no le ponemos un freno este personaje va a seguir avanzando».
Y en ese esquema, el senador no dudó que «hay una parte de la UCR que es claramente cómplice, basta con fijarse en las votaciones (en ambas Cámaras)».
DESPUES DE LA INTERNA
El propio Linares reconoció que hay paralelismos entre el proceso interno que vivió el PJ Chubut, que terminó en la Justicia, y el reciente fallo que le allana el camino a Cristina Kirchner para quedarse con la conducción del PJ nacional sin competir en las urnas.
El referente del Peronismo Federal, Oscar Villarroel -hombre de Alfredo Béliz- había dicho días atrás que nadie consultó a los afiliados del PJ chubutense si se inclinaban por Cristina Kirchner o por el adversario interno Ricardo Quintela.
La conducción de Gustavo Fita, no bien lanzaron la campaña «Cristina Presidenta», le expresó su apoyo públicamente y los consejos de localidad y las agrupaciones se pusieron en marcha para juntar avales que la respalden.
Del otro lado, el «Peronismo Federal», opositor a Gustavo Fita y Carlos Linares, nunca se pronunció a favor de Cristina y hasta hubo sectores que tendieron redes con el entorno del riojano Ricardo Quintela, el adversario.
Al ser consultado por estas críticas, el senador replicó que la mesa del partido en su conjunto decidió apoyar a Cristina Kirchner, como así también tantos otros militantes que les hicieron llegar mensajes de adhesión.
Por último, Linares minimizó el video que circuló de Gustavo Fita siendo abucheado en un acto en Puerto Madryn, y lo tomó como una picardía de algunos «personajes» a las que ya los tienen acostumbrados, pero que de ninguna manera muestra la película entera.
«Son chicanas que no suman y no tienen importancia. Hay mala leche, son algunos muchachos que los conocemos todos», remató Linares sin dar nombres.
El Chubut
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